viernes, 16 de febrero de 2018

La asamblea de las herramientas (fábula empresarial sobre el trabajo en equipo)

Cuenta la historia que en una carpintería cierta vez hubo una extraña asamblea. Dicha asamblea consistió en una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias.

El martillo ejercía la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? Hacía demasiado ruido, y además se pasaba el tiempo golpeando.

El martillo acepto su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

Ante la acusación, el tornillo aceptó su retiro, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

Y la lija estuvo de acuerdo, con la condición que fuera expulsado el metro al cual acuso que siempre se la pasaba midiendo a los demás, como si fuera el único perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo, utilizando alternativamente el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Al final, el trozo de madera se había convertido en un lindo mueble.

Cuando el carpintero se retiró, la asamblea reanudo la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo:

Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos, así que no pensemos ya en nuestros puntos negativos y concentrémonos en nuestras virtudes.

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba solidez, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron un equipo, capaces de producir hermosos muebles y sus diferencias pasaron a segundo plano.

Moraleja

Cuando el personal de un equipo de trabajo suele buscar defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa. En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, florecen los mejores logros.

Autor: Adaptación de una fábula de origen desconocido.


Deja tu comentario

Copyright © 2018 Algo Para Meditar